Las investigaciones más recientes sobre la relevancia de los colores en la educación inicial subrayan su papel fundamental en el desarrollo de las habilidades cognitivas de los niños pequeños. Esto plantea la siguiente interrogante: ¿Cuál es el impacto de los colores en el proceso de aprendizaje durante la educación inicial? Para dar respuesta a esta pregunta, se realizaron diversos estudios científicos que demostraron cómo los colores influyen en el cerebro y el sistema nervioso central. Al percibirse un color, este es procesado por el ojo y enviado al cerebro, lo que desencadena la liberación de una hormona que afecta las emociones, la claridad mental y los niveles de energía. Se puede afirmar que los colores actúan como estímulos visuales que abarcan dimensiones fisiológicas, pedagógicas, psicológicas, sociológicas, terapéuticas y estéticas, contribuyendo integralmente al desarrollo humano. Además, su influencia es evidente en la conducta y emociones de los niños, siendo crucial para su desarrollo integral. La cromoterapia o psicología del color, es también reconocida como un método terapéutico para algunas enfermedades, basándose en los efectos positivos que los colores pueden generar en la salud. Por último, los colores no solo fomentan la tranquilidad, la armonía y la calma, sino que también proporcionan mayor energía y vitalidad. Facilitan la concentración, lo que resulta beneficioso para la realización de actividades educativas, laborales, domésticas, y promueven el desarrollo de la creatividad, entre otros aspectos.