La autoestima es una condición inherente al ser humano que tiene su inicio
desde la primera infancia. En este proceso juegan papel importante para el
desarrollo de la confianza en uno mismo, entornos como el entorno familiar y
escolar, donde los docente y compañeros de aula se convierten en personas
importantes para los niños, ya que éstos proporcionan información esencial
respecto a su identidad e inciden en su formación y en el desarrollo de la
autoestima. El fenómeno de la autoestima se fundamenta en un proceso
internalizado que evoluciona a lo largo de la vida, por eso es importante estimularla
su desarrollo en los primeros años de vida para que el niño tenga seguridad, se
siente querido y se vuelva cada vez más independiente, y que esa positividad esté
presente siempre en todos los aspectos de su vida. La autoestima positiva es
esencial para un pertinente ajuste socioemocional, asimismo, los niños siempre
están motivados para aprender, desarrollan autoconfianza y son tolerantes ante
situaciones adversas. Si la autoestima es baja, e niño tiene una opinión negativa
de sí mismo, refleja ansiedad, miedo, enfermedades psicosomáticas y en
ocasiones alergias. esto desde luego afecta su desarrollo socioemocional como
también su entorno escolar. Por tanto, en el ámbito familiar y escolar es
fundamental es necesario entender cómo se forman las emociones, la autoestima
y el amor propio, y saber estimularlas, ya un niño con una autoestima alta tendrá
un desarrollo socioemocional suficiente y probablemente se convertirá en una
persona desarrollada integralmente.